¡Confiamos en el café! -Las comunidades de agricultores en Jarabacoa.

Las comunidades de agricultores en Jarabacoa, provincia La Vega, son fuertes trabajadores, personas optimistas y con esperanzas en una buena cosecha para mantener su hogares. Sin embargo, el cambio climático ha limitado sus actividades agrícolas en la cuenca alta del río Yaque del Norte. Cambios peligrosos en los patrones de temperatura y lluvia, dieron paso a los brotes de roya de la hoja de café, que diezmaron las plantaciones de café. Algunos agricultores básicamente abandonaron su cafetales o incluso comenzaron a plantar chayote, habichuela, raíces u otros cultivos de ciclo corto.

Esto se había convertido una amenaza importante para la sostenibilidad ambiental, ya que dichos cultivos están asociados con prácticas insostenibles de corte y quema, erosión del suelo y uso inseguro de plaguicidas. A través del programa Feed the Future Dominican Republic Climate and Agriculture, USAID ayudó a más de 400 fincas agroforestales dentro de la cuenca superior del río Yaque del Norte a renovar sus plantaciones con variedades resistentes a la roya del café. Además, se implementaron prácticas de fertilización orgánica, y conservación de suelos. Este programa brindó capacitación y asistencia directa a los agricultores de la zona, aplicando prácticas/ acciones de reducción del riesgo climático para mejorar la resiliencia al cambio climático.

Actualmente, los agricultores han aprendido a acceder y comprender la información climática para la toma de decisiones a nivel de finca. Además del café, se ayudó a los agricultores a plantar otros árboles perennes para diversificar sus fuentes de ingresos, aumentando la seguridad alimentaria. Esto incluyó macadamia, aguacate, cacao y madera, entre otros; en combinación equilibrada con cultivos de ciclo corto como plátano, banano, fresa y frambuesa. Además, algunos de estos agricultores participaron en capacitaciones prácticas con enfoque en: sistemas hidropónicos, apicultura, vermicompostaje y manejo de pequeños agronegocios.

Esta iniciativa permitió a los agricultores mejorar su flujo de efectivo disponible y sus ingresos generales. Además, al diversificar sus fuentes de ingresos, están reduciendo los riesgos de perderlo todo por una sola plaga o enfermedad. Además, un ecosistema agroforestal más equilibrado aumenta la protección de las cuencas hidrográficas y los medios de vida de los agricultores al mismo tiempo. Como dijo el Sr. Reyes Hernández –presidente de una de las principales asociaciones de caficultores de Jarabacoa-: “Este Proyecto de USAID le dio nueva vida al café en Jarabacoa; y el café es lo que sabemos y confiamos para el futuro de nuestras familias”.

Los agricultores adoptaron estas prácticas y tecnologías con entusiasmo, dada la combinación adecuada de capacitación especializada a nivel de finca e iniciativas de generación de ingresos. Muchos cambios culturales han sido deslumbrados: las mujeres participan activamente en la agrosilvicultura y la generación de ingresos; los jóvenes participan regularmente en la agricultura, mientras están más abiertos a probar nuevos métodos y reconocen el potencial de generación de ingresos.

En general, los agricultores agroforestales aumentaron sus ingresos en un 110% al comparar las cosechas de 2016 con las de 2019. Esto ha beneficiado a más de 700 personas con co-beneficios de medios de vida asociados con la agrosilvicultura sostenible y resiliente respaldada por el gobierno de EE. UU.