Oportunidades bajo el mar -testimonios de Jeffry Alexander Cruz y Kelvin Díaz Medina.

Jeffry Alexander Cruz y Kelvin Díaz Medina aspiran a convertirse en empresarios del mar. Han vivido en las costas de Bayahibe desde su infancia y siempre han soñado con ganarse la vida en el mar. Jeffry solía moverse por la playa para obtener algunos ingresos (limpiar pescado, y llevar cosas, entre otros trabajos) que ayudarían a sus hogares; mientras que Kelvin no sabía qué hacer. Sin embargo, este tipo de trabajos no eran estables ni satisfactorios para ellos. Además, Kelvin creía que su comunidad podría prosperar y aumentar su resiliencia al impacto de las tormentas que obstaculizan sus medios de vida; pero no tenía ni idea de cómo contribuir a su comunidad y hogar.

En un día de trabajo particularmente laborioso, Jeffry y Kelvin se enteraron de un taller de buceo proporcionado por el Proyecto; y que también entrenarían a jóvenes en restauración de arrecifes. Inmediatamente se inscribieron junto con otros cinco aprendices. A partir de entonces, han participado activamente en actividades como: Construcción e instalación de estructuras híbridas para viveros de coral, recogida de gametos para la fertilización sexual asistida, montaje de piscinas para el desarrollo de embriones de coral, mantenimiento de embriones y larvas en el laboratorio, recogida de sustratos para el asentamiento de larvas de coral, y construcción e instalación de boyas. Esto se ha convertido en una oportunidad de trabajo más atractiva para estos chicos, y para otros jóvenes de la comunidad.

Justo después de regresar del mar, Kelvin nos dice con entusiasmo: “Cuando me dieron el certificado de buceo, sabía que había sido el primer paso para seguir construyendo mi futuro. Esto me enseñó a darme más valor a mí mismo, también aprendí a respetar los arrecifes de coral y los ecosistemas de donde nos ganamos la vida”.

Fuente de imagen: Fundación Dominicana de Estudios Marinos, Inc.

Hoy en día, Kelvin y Jeffry son buzos certificados de aguas abiertas, con cierta experiencia en restauración de arrecifes de coral para la reducción del riesgo climático; y, dentro de sus comunidades, se han convertido en modelos a seguir para otros jóvenes, promoviendo prácticas ambientales sostenibles. Como su instructora, Julie, nos dijo: “Ahora, todos los jóvenes de la ciudad nos están pidiendo unirse al programa… hay una motivación increíble para este proyecto. Siempre he querido involucrarme más en la conservación marina y la educación de la población local, y estos jóvenes me dan mucha esperanza, realmente”.

Esta actividad está ayudando a los jóvenes a participar en el negocio de excursiones en barco y snorkel; con el valor añadido -para algunos turistas- de participar como voluntarios ayudando a restaurar los arrecifes de coral y disfrutar de la biodiversidad. Mediante estas actividades, el Proyecto de reducción del riesgo basado en los ecosistemas en las zonas costeras de las provincias de Samaná y La Altagracia de la República Dominicana contribuye a mejorar las oportunidades de subsistencia sostenible para los jóvenes locales; al tiempo que aumenta la resiliencia de las personas mediante la restauración de los arrecifes de coral para reducir el impacto de las mareas de tormenta. Este proyecto forma parte del Fondo para la Adaptación a los Ecosistemas, financiado por el Fondo para la Diversidad Biológica del Caribe.